- Aumento repentino en el recibo de luz: Si sus facturas eléctricas se disparan sin un cambio en el uso, su unidad está trabajando el doble para enfriar lo mismo debido a suciedad o desgaste interno
- Ruidos extraños o vibraciones: Sonidos de chirridos, golpes o vibraciones metálicas indican que componentes críticos como el motor o el ventilador están a punto de fallar.
- Ciclos de encendido constantes: Cuando el aire acondicionado se prende y apaga con demasiada frecuencia, el sistema está sufriendo de "ciclo corto", lo que desgasta prematuramente el compresor.
- Humedad excesiva o malos olores: La presencia de aire pesado o un olor a humedad sugiere que los filtros están saturados o que existe proliferación de bacterias en los serpentines.